Información para el personal del sistema de las Naciones Unidas y sus familias
La elección de los preservativos

Si obtiene los preservativos a través de su lugar de trabajo del sistema de las Naciones Unidas, puede estar tranquilo de que se han hecho todos los esfuerzos para garantizar que sean de la mejor calidad. Sin embargo, si compra preservativos, debería saber que la calidad de éstos varía. Compruebe la fecha de caducidad y cómprelos en comercios o farmacias donde parezca haber una reposición frecuente. También debe evitar guardar los preservativos en lugares expuestos al calor, como la guantera de un coche. Cuando abra un preservativo, asegúrese de que el envoltorio esté intacto y no tenga signos externos de humedad.

En muchas partes del mundo, los preservativos masculinos se venden con o sin lubricación. Ambas formas son aceptables, aunque debería contemplar la posibilidad de añadir una dosis generosa de lubricante para reducir el riesgo de que el preservativo se salga o se rompa. En los últimos años, muchos fabricantes de preservativos añaden nonoxynol-9 (N-9) como lubricante, porque creen que las propiedades espermicidas del N-9 brindan mayor protección contra la transmisión del VIH. Aunque los estudios han demostrado que el N-9 no ofrece protección adicional alguna contra el VIH y, a veces, puede incluso aumentar el riesgo por la irritación que causa en la vagina o el ano, en ocasiones el N-9 aún puede encontrarse en preservativos empaquetados o en lubricantes comerciales. Cuando compre tanto preservativos como lubricante, compruebe la etiqueta para asegurarse de que el producto no contenga N-9.

En muchas partes del mundo, es posible comprar preservativos masculinos hechos de poliuretano en lugar de látex. Los preservativos de poliuretano (masculinos y femeninos) son tan eficaces como los de látex para prevenir las ITS y el VIH, y especialmente útiles para las personas alérgicas al látex. Pueden usarse con lubricantes oleosolubles.