Existen diferentes tipos de fármacos para tratar la infección por el VIH. Esos medicamentos atacan diversos aspectos del proceso que utiliza el virus para reproducirse. Como el VIH muta rápidamente y se vuelve resistente a todos los medicamentos administrados en forma aislada, los pacientes deben tomar una combinación de fármacos para lograr la máxima supresión del VIH.
La terapia de combinación contra el VIH es conocida como terapia antirretrovírica o ART. La ART cambia el curso natural de la infección por el VIH y prolonga significativamente el periodo entre la infección inicial y el desarrollo de síntomas. Para alcanzar estos resultados es importante empezar el tratamiento antes de que se manifiesten los síntomas del SIDA, pero aquél también tiene beneficios importantes y duraderos para la salud de los pacientes que lo comienzan después del diagnóstico de SIDA. Aunque es eficaz para retrasar la progresión de la enfermedad relacionada con el VIH, la ART no es una cura.
Además de los tratamientos para la infección por el VIH en sí, existen terapias para prevenir y/o tratar muchas de las infecciones oportunistas relacionadas con el VIH.

Los que obtienen un resultado positivo en la prueba del VIH deberían acudir inmediatamente a un médico con experiencia en el SIDA para someterse a exámenes de seguimiento y consulta médica. Si la prueba ha resultado positiva, deben derivarlo/a inmediatamente a un médico. Si no es así, pida que lo hagan. Por lo general el médico le pedirá una segunda prueba para confirmar el diagnóstico positivo.
El médico le extraerá más sangre para efectuar otras pruebas con el objeto de evaluar el estado del sistema inmunitario. Esos análisis consisten en un recuento de los linfocitos CD4 y una medición de la carga vírica. El recuento de los linfocitos CD4 nos indica cuántas células del sistema inmunitario están circulando en el torrente sanguíneo. Cuando el recuento disminuye, significa que algo ha dañado nuestro sistema inmunitario.
La prueba de la carga vírica mide la cantidad de VIH presente en la sangre. Muchos virus en la sangre indican que el VIH está reproduciéndose activamente e infectando y matando nuevas células. Cuanto más VIH hay en la sangre, más rápido avanzará la enfermedad.
Aunque los fármacos para combatir el VIH son muy eficaces, también pueden tener efectos secundarios. A medida que los médicos y enfermeros han ido adquiriendo experiencia en tratar las enfermedades relacionadas con el VIH, han empezado a reconocer que es posible que los fármacos sean más eficaces si se usan un poco más adelante en el curso de la infección de lo que se pensaba en un principio. Por medio de análisis de sangre periódicos y vigilando si su organismo empieza a acusar los efectos de la infección, su médico podrá aconsejarle cuándo es el momento de comenzar el tratamiento.
Como el VIH muta constantemente, se vuelve resistente con rapidez a un único fármaco. Cuando se desarrolla resistencia, los fármacos no son tan eficaces y el virus empieza a recuperarse. Para impedir o disminuir el desarrollo de esa resistencia, el médico le prescribirá por los menos tres medicamentos diferentes contra el VIH. Al atacar al virus desde distintos ángulos, la terapia de combinación logra un efecto máximo y reduce las probabilidades de que se desarrolle farmacorresistencia.
La terapia de combinación contra el VIH no es sencilla. Las personas seropositivas que siguen esa terapia tienen que tomar varios fármacos por lo menos dos veces al día. En función de nuestro tratamiento, quizá tengamos algunas restricciones alimentarias (como la necesidad de tomar los medicamentos con la comida) y que conservar refrigerados uno o más de uno de los fármacos indicados.

Para las personas VIH-positivas, es esencial tomar los medicamentos exactamente como los ha prescrito el médico. Si nos saltamos una dosis, no los tomamos a tiempo o variamos de alguna otra manera el tratamiento, los fármacos no serán tan eficaces como deberían y se desarrollará resistencia más rápidamente.
Tomar la medicación según la prescripción por lo general se conoce como “observancia del tratamiento”. Los estudios demuestran que la mayoría de las personas no observa bien la terapia, independientemente de su estado clínico, nivel de educación o ingresos anuales. Como la observancia del tratamiento tiene una importancia fundamental en el caso del VIH/SIDA, se debe tener especial cuidado para asegurarse de que los medicamentos se toman tal como se han prescrito.
Cuando a las personas VIH-positivas se les prescribe un tratamiento médico de combinación, es buena idea elaborar un plan personal de observancia del mismo. La naturaleza de este plan dependerá de las pautas del tratamiento personal y de la dinámica de la vida personal. Para algunas personas, establecer un calendario diario es una forma útil de integrar el tratamiento en su rutina cotidiana. Para otros, es aconsejable usar un planificador diario o semanal para seguir el tratamiento. Algunas personas usan un aparato emisor de un señal sonoro o un despertador para acordarse de tomar una dosis, mientras que otros confían en los amigos, familiares o compañeros de vivienda para que se lo recuerden. Antes de abandonar la consulta del médico con sus nuevas pautas de administración, es recomendable discutir el plan de observancia del tratamiento con un médico, enfermero o asesor.

Desarrollar un plan de observancia del tratamiento exige que examinemos honestamente nuestra vida e identifiquemos las cosas que podrían interferir en nuestra capacidad de tomar los medicamentos en el momento adecuado. Si tendemos a despistarnos cuando bebemos alcohol por la noche, por ejemplo, sería sensato evitar situaciones en las cuales tengamos probabilidades de beber en exceso. Si nos resulta difícil mantener un horario porque nuestra vida es a veces caótica, sería útil tratar de establecer una cierta rutina, como comer a determinadas horas; así tenemos más probabilidades de acordarnos de tomar los medicamentos.
Sobre todo, es importante que las personas seropositivas recuerden que no son las únicas que se enfrentan a estos problemas. Hay muchas otras personas que viven con el VIH en la misma situación. Reunirnos con ellas para compartir nuestras experiencias y aprender de las suyas (en relación con la observancia del tratamiento y muchas otras cuestiones) puede ser una manera muy saludable de afrontar la infección por el VIH y aprender nuevas estrategias para cuidar nuestra salud.
Cuando el virus ha dañado seriamente nuestro sistema inmunitario, las personas VIH-positivas somos más proclives a las infecciones. Para la mayoría, la terapia de combinación del VIH fortalece de manera significativa el sistema inmunitario y reduce la propensión a las infecciones oportunistas. Si es seropositivo/a, debería visitar con regularidad un médico capacitado para tratar el SIDA, de modo que pueda vigilar su sistema inmunitario de manera continua. La vigilancia sistemática del sistema inmunitario permitirá que su médico pueda prescribirle tratamientos para prevenir algunas de las infecciones oportunistas que pueden atacar a las personas que viven con el VIH/SIDA.
La propensión de las personas que viven con el VIH a las infecciones oportunistas subraya la importancia de conocer el propio estado serológico del VIH. Muchas personas con el VIH que demoran en hacerse la prueba, no se enteran de su condición de VIH-positivas hasta que sufren una enfermedad grave que a veces pone en peligro su vida. Si conocemos nuestro estado serológico del VIH, podemos cuidar mejor nuestra salud y asegurarnos de que nos hacen el seguimiento periódicamente; si somos VIH-positivos, los médicos pueden prescribirnos medicación que puede impedir el desarrollo de infecciones oportunistas para siempre.

Una posible enfermedad oportunista que requiere especial atención es la tuberculosis (TB). La TB es la principal causa de mortalidad entre las personas que viven con el VIH y es común en muchas partes del mundo. La mayoría de las personas infectadas por TB nunca desarrollan la enfermedad activa porque su sistema inmunitario rechaza la infección. Sin embargo, la infección por el VIH aumenta las posibilidades de que la infección latente por TB se convierta en TB activa. Todos los seropositivos deberían hacerse pruebas para ver si han estado expuestos a la tuberculosis, para la que existen terapias preventivas.
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El ciclo biológico del VIH
Una descripción exhaustiva del ciclo biológico del VIH.
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Preguntas Importantes sobre el Tratamiento
Para información sobre el tratamiento, cómo cuándo debería comenzarlo o cambiarlo, cuáles son las combinaciones de medicamentos, y participación en estudios clínicos, visita este sitio web, por AIDSMEDS.com.
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El VIH y su tratamiento: Qué debe saber usted
Este sitio web, por AIDSinfo, un servicio del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, tiene mucha información detallada sobre el tratamiento, el VIH y el embarazo, y el cumplimiento.
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Estrategias Para Seguir un Tratamiento
Este sitio web excelente tiene mucha información completa sobre medicamentos contra el VIH, la adherencia al tratamiento, terapias de rescate, investigaciones sobre tratamientos, y más.
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Terapia contra el VIH
Este sitio web tiene muchos folletos con información sobre terapia contra el VIH, y también la carga viral y CD4.
Los sitios siguientes no están disponibles en español, pero contienen mucha
información. Para leerlos en inglés, por favor véase más abajo.