Información para el personal del sistema de las Naciones Unidas y sus familias

Ambiente de trabajo

¿Qué podemos hacer como empleados del sistema de las Naciones Unidas para eliminar el estigma y la discriminación relacionados con el VIH en el lugar de trabajo?
El estigma y la discriminación nos amenazan a todos. Si somos seropositivos, tal vez decidamos no acceder a los servicios de atención, tratamiento y asesoramiento u a otras prestaciones por miedo a que nos aíslen. El estigma y la discriminación también pueden afectar la salud de todas las personas que son VIH-positivas, aumentando el estrés físico, psicológico y social y, a veces, ocasionando depresión.

En el caso de los que somos seronegativos, el estigma y la discriminación pueden afectar nuestra capacidad de protegernos a nosotros y proteger a nuestra familia de la transmisión del VIH desanimándonos a pedir información, servicios de prevención o pruebas del VIH. El estigma ligado al VIH y el SIDA es especialmente fuerte para los miembros de grupos específicos, como los varones que tienen relaciones sexuales con varones y las personas con problemas de abuso de sustancias.

Resulta de especial importancia para el sistema de las Naciones Unidas el hecho de que el estigma y la discriminación relacionados con el VIH violan derechos humanos fundamentales, como el derecho a no sufrir discriminación, a la intimidad, a la salud, a la información y a la educación. En síntesis, a todas las personas empleadas por el sistema de las Naciones Unidas nos interesa combatir el estigma y la discriminación ligados al VIH/SIDA, del mismo modo que luchamos por otros derechos humanos.

Cada uno de nosotros tiene un papel importante en la eliminación del estigma y la discriminación relacionados con el VIH en el lugar de trabajo del sistema de las Naciones Unidas. Cada uno tiene la obligación de hacer saber que la Política de personal del sistema de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA no tolera el estigma ni la discriminación relacionados con el VIH en los lugares de trabajo del sistema de las Naciones Unidas. Si oímos a colegas que hacen afirmaciones discriminatorias o comentarios despectivos sobre alguien que creen que vive con el VIH, debemos responder enseguida. Hemos de evitar el lenguaje discriminatorio en nuestra vida cotidiana y asegurarnos de que nuestros conocimientos sobre el VIH y el SIDA se basen en hechos más que en rumores. Debemos estar dispuestos a hablar sobre el VIH y el SIDA con nuestros colegas y preparados a escuchar las preocupaciones de los demás. Por encima de todo, es preciso que seamos conscientes de que todos vivimos en un mundo en el que el VIH y el SIDA es una realidad inevitable y que todos somos vulnerables a la enfermedad.

Tenemos que hacer uso de las estructuras establecidas para ayudarnos a proteger nuestros derechos y nuestro bienestar en el trabajo. Entre esas estructuras se incluyen las asociaciones del personal o sindicatos, así como los comités y oficiales de salud y seguridad. Estos órganos y personas pueden proporcionar liderazgo y sentar un ejemplo positivo, al mismo tiempo que trabajar con la dirección para asegurar que se establezcan todas las medidas para promover la comprensión, la compasión y la no discriminación.

Más información
Información complementaria sobre el estigma y discriminación
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